Monday, July 20, 2009

El Número de Oro


El Número Sagrado o de Oro es 1,618 y su derivado el Triángulo de Oro fue utilizado por los egipcios en la construcción de la pirámide de Keops o Cheops. Si hacemos una sección de la misma, si la base es =1, la hipotenusa es = 1,618 y la altura =1,272006 = raíz cuadrada de 1,618. Esa relación fue utilizada asimismo por las Compañías del Santo Deber, las compañías de constructores dependientes del Temple en las construcciones de Catedrales.
Si hilamos un poco más fino podemos ver que la tangente del ángulo que tienen las caras de la pirámide de Keops, que es casi 52 grados, justamente es 1,273, con lo que podemos imaginar que los que construyeron las pirámides - y nuestros templarios- conocían las medidas de la Tierra.
Podríamos ir aún más allá y tratar de encontrar una relación terráquea. El diámetro de nuestra Tierra es aproximadamente de 12.720 Km., lo que dividido por 10.000 nos da 1,272, que como dijimos es la raíz cuadrada del Número Sagrado. Casualidad o no, la altura del Montsalvage, de triste historia en la Cruzada contra los Cátaros u donde se dice estaba guardado el santo Grial, es precisamente de 1.272 m.
El Número Sagrado es además la relación entre la superficie del círculo y la superficie de un cuadrado cuyo lado sea igual al diámetro del círculo.
También es el que corresponde a la relación entre el lado de un pentágono y una diagonal cualquiera. Por otro lado si multiplicamos la raíz del Número de Oro por 2 nos da exactamente la medida de la pulgada en centímetros.
En el ámbito de las dimensiones y proporciones humanas; la altura total dividida por la distancia del ombligo al suelo o también el largo total del brazo hasta la punta del dedo medio dividido por el largo de antebrazo hasta la punta del dedo medio arroja similares resultados ( = 1,6), equivalentes al Número de Oro.
Algún tiempo después de la presencia en descubierta de los templarios, un matemático de nombre FIBONACCI - e ignoramos si era templario encubierto elaboró una serie de números: 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, 89, 144, 233, 377, 610, 987, etc. La serie surge de la suma de dos números, obteniendo así el tercero; por ej.: 1+2=3; 233+377=610, etc. Ahora bien, si nosotros a esa suma de dos números así obtenidos, lo dividimos por el último número sumado, nos da otro número que en la medida que aumentemos en la serie tiende cada vez más a acercarse al 1,618.

Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomine Tuo da Gloriam.

(trozo de LOS TEMPLARIOS Y EL NÚMERO SAGRADO O DE ORO, Fr Horacio A. Della Torre y Guillermo Amadeo Dixon)

Friday, July 17, 2009

Datos Satánicos


.

.

.

.

.

.

.

.


Los cuatro PRÍNCIPES CORONADOS Del INFIERNO


SATÁN (hebreo) adversario, opositor, acusador, Señor del Fuego, el infierno, el sur

LÚCIFER (romano) el conductor de luz, iluminación, el aire, la estrella de la mañana, el este

BELIAL (hebreo) sin maestro, base de la tierra, independencia, el norte

LEVIATÁN (hebreo) la serpiente fuera de sus profundidades, el mar, el oeste


Los nombres Infernales


Abaddon (hebreo) el destructor

Adramelech demonio sumeriano.

Ahpuch demonio maya.

Ahriman demonio mazdeano

Amon dios egipcio de la vida y reproducción, con cabeza de carnero

Apollyon sinónimo griego para Satán, el arquidemonio.

Asmodeus demonio hebreo de la sensualidad y lujuria, originalmente "criatura del juzgamiento".

Astaroth diosa fenicia de la lascivia, equivalente de la Ishtar babilónica.

Azazel (hebreo) instruyó a los hombres a crear armas de guerra, introdujo los cosméticos.

Baalberith señor canaanita de la Convención, que se volvió más tarde un demonio.

Balaam demonio griego de la avaricia y codicia.

Baphomet adorado por los Templarios cómo símbolo de Satán.

Bast diosa egipcia del placer representada por el gato.

Beelzebuth (hebreo) señor de las moscas, tomada del simbolismo del escarabajo.

Behemoth personificación hebraica de Satán en la forma de un elefante.

Beherit nombre sirio para Satán.

Bile dios celta del infierno.

Chemosh dios nacional de Moabites, más tarde un demonio.

Cimeries monta un caballo negro y rige África.

Coyote demonio del indio americano.

Dagon demonio filisteo vengativo del mar.

Damballa diosa serpiente del Vudú.

Demogorgon nombre griego para demonio, que no sería conocido por los mortales.

Diabolus (griego) "fluyendo para bajo".

Dracula nombre romano para demonio.

Emma El regente japonés del infierno.

Euronymous príncipe griego de la muerte.

Fenriz hijo de Loki, descrito cómo un lobo.

Gorgo diminutivo de Demogorgon, nombre griego para demonio.

Haborym sinónimo griego para Satán.

Hécate diosa griega del mundo subterráneo y hechicería.

Ishtar diosa babilónica de la fertilidad.

Kali (hindú) hija de Shiva, alta sacerdotisa de Thuggees.

Lilith demonio femenino hebraico, primera mujer de Adán que le enseñó las cuerdas.

Loki demonio teutónico.

Mammon dios aramaico de la tesón y del lucro.

Manía diosa etrusca del infierno.

Mantus dios etrusco del infierno.

Marduk dios de la ciudad de Babilonia.

Mastema sinónimo hebreo para Satán.

Melek Taus demonio yesidi.

Mephistopheles (griego) quien evita luz, Faustus.

Metzli diosa azteca de la noche.

Mictian dios azteca de la muerte.

Midgard hijo de Loki, descrito cómo una serpiente.

Milcom demonio amonita.

Moloch demonio fenício y canaanita.

Tibio (griego) rey de los Ghouls, consorte de Hécate.

Naamah demonio femenino griego de la seducción.

Nergal dios babilónico del Hades.

Nihasa demonio del indio americano.

Nija dios polaco del mundo subterráneo.

El Yama nombre japonés para Satán.

Pan dios griego de la lujuria, después relegado al demonismo.

Pluto dios griego del mundo subterráneo.

Prosérpina reina griega del mundo subterráneo.

Pwcca nombre Gales para Satán.

Rimmon demonio sirio adorado en Damasco.

Sabazios demonio frigio, identificado con Dyonisus, adorado como serpiente.

Saitan equivalente enoquiano de Satán.

Sammael (hebreo) "Veneno de Dios".

Samnu demonio de la Asia Central.

Sedit demonio del indio americano.

Sekhmet diosa egipcia de la venganza.

Set demonio egípcio.

Shaitan nombre árabe para Satán.

Shiva el destructor.

Supay dios inca del mundo subterráneo.

T an me contraparte china para demonio, codicia, deseo.

Tchort nombre ruso para Satán, Dios Negro".

Tezcatlipoca nombre azteca del infierno.

Thamuz dios sumeriano que más tarde fue relegado al demonismo.

Thoth dios egipcio de la magia.

Tunrida demonio femenino escandinavo.

Typhon personificación griega de Satán.

Yaotzin dios azteca del infierno.

Yen lo Wang regente chino del infierno.

Monday, July 06, 2009

El Retorno de los Brujos

Fragmento de "El Retorno de los Brujos", Pauwels y Bergier.

"¿Qué queda de los millares de manuscritos de la biblioteca de Alejandría fundada por Tolomeo de Soter, documentos irremplazables y perdidos para siempre sobre la ciencia antigua? ¿Dónde están las cenizas de las 200.000 obras de la biblioteca de Pérgamo? ¿Qué ha sido de las colecciones de Pisístrato, en Atenas, y de la biblioteca del Templo de Jerusalén, y de la de Phtah, en Menfis? ¿Qué tesoros contenían los millares de libros que fueron quemados el año 213 antes de Jesucristo, por orden del emperador Cheu-Hoang-Ti, con fines únicamente políticos? En estas circunstancias, nos hallamos delante de las obras antiguas como ante las ruinas de un templo inmenso del que restan solamente algunas piedras. Pero el examen atento de estas piedras y de estas inscripciones nos deja entrever verdades demasiado profundas para atribuirlas a la sola intuición de los antiguos.

"Ante todo, y contrariamente a lo que se cree, los métodos del racionalismo no fueron inventados por Descartes. Consultemos los textos: "El que busca la verdad - escribe Descartes - debe, mientras pueda, dudar de todo." Es una frase muy conocida y que parece muy nueva. Pero, si tomamos el libro segundo de la metafísica de Aristóteles, leemos: "El que quiera instruírse debe primeramente saber dudar, pues la duda del espíritu conduce a la manifestación de la verdad."

Por lo demás, se puede comprobar que Descartes, no sólo tomó de Aristóteles esta frase fundamental, sino también la mayor parte de las famosas reglas para la dirección del espíritu y que constituyen la base del método experimental. Esto demuestra, en todo caso, que Descartes había leído a Aristóteles, cosa de la que se abtienen demasiado a menudo los cartesianos modernos. Estos podrían también comprobar que alguien escribió: "Si me equivoco, deduzco que soy, pues el que no es no puede equivocarse, y, precisamente porque me equivoco, siento que soy." Desgraciadamente, esto no es de Descartes, sino de San Agustín.

"En cuanto al escepticismo necesario al observador, no se puede realmente llevarlo más lejos que Demócrito, el cual sólo consideraba valedero el experimento que hubiese presenciado personalmente y cuyo resultado hubiese auntentificado mediante la impresión de su anillo.

"Esto me parece muy alejado de la ingenuidad que se reprocha a los antiguos. Cierto, me diréis, que los filósofos de la Antigüedad estaban dotados de un genio superior en el dominio del conocimiento, pero, en fin, ¿qué sabían de verdad en el plano cientifico?

"Contrariamente también a lo que se puede leer en las obras actuales de divulgación, las teorías atómicas no fueron inventadas ni formuladas en primer lugar por Demócrito, Leucipo y Epicuro. En efecto, Sextus Empiricus nos dice que el propio Demócrito las había recibido por tradición y que provenían de Muscus el Fenicio, el cual, punto importante a tener en cuenta, parece haber afirmado que el átomo era divisible."